“No debemos hablar de vertederos, sino de almacén de materiales”

16 Septiembre 2010 (Todo el día)
Expertos europeos en Inteligencia Ecológica apuestan en Barcelona por promover dinámicas empresariales de aprovechamiento de residuos como materia prima.

La jornada, organizada por el GiGa, sirvió también para avalar la importancia del Análisis del Ciclo de Vida de los productos como guía en la toma de decisiones.

 
Barcelona, 14 septiembre de 2010. La sede de la Escuela Superior de Comerç Internacional de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona ha acogido hoy la primera jornada que se celebra en España sobre Inteligencia Ecológica. Organizada por el Grupo de Investigación en Gestión Ambiental (GiGa), la cita reunió a expertos de diferentes países europeos en el Análisis de Ciclo de Vida (ACV) de productos, herramienta que permite actuar en el proceso de creación y/o uso de cualquier producto para conseguir el menor impacto, no sólo ambiental, sino también económico y social.

Todos los ponentes coincidieron en destacar la importancia del ACV en la toma de decisiones. Además, avalaron la conveniencia de dejar de hablar de residuos como “deshechos” finales para pasar a denominarlos como “recursos industriales”. El más elocuente fue Roland Clift,  Presidente de la Sociedad Internacional de Ecología Industrial, que insistió en que hay que cambiar de mentalidad y pensar en los vertederos “como almacenes de materiales”. Según Clift, lo que es un residuo final para una fábrica, es materia prima para otra, “por lo que es importante potenciar y estimular estas relaciones para minimizar residuos”. También es importante, dijo, promover ecodiseños, “para que, por ejemplo, los productos finales sean fácilmente desmontables y otras empresas aprovechen con facilidad todos sus componentes”.

En esta línea se manifestó también Javier Cachón, Jefe de la División de Información Ambiental y Estratégica del Ministerio de Medio Ambiente. Cachón señaló que el Plan Nacional de Residuos aprobado en 2008 “busca minimizar y reutilizar al máximo los deshechos, intentando que el vertedero sea la última opción”.  Estas palabras tuvieron eco en la intervención de la directora de la Agencia de Residus de Catalunya (ARC), Genoveva Català, que fue la encargada de clausurar la jornada.

Este encuentro internacional también sirvió para confirmar la necesidad de que el Análisis de Ciclo de Vida de los productos guíe la toma de decisiones políticas y empresariales. Así lo remarcó Marc-Andree Wolf, representante de la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea, y Guido Sonnemann, responsable de Naciones Unidas en este tema. Sonnemann insistió en que cuando se analiza el impacto que genera la producción de cualquier producto, “tenemos que ver que no sólo sea sostenible medioambientalmente, sino que también estimule el desarrollo económico y el progreso social allí donde se fabrica”.                                                                                    
                                                                                                                                                                                                  
Matthias Finkbeiner y Annette Köhler centraron sus ponencias en las denominadas huellas de carbono y huella hídrica respectivamente, denominación que se da a las emisiones de CO2 y de agua que requiere la fabricación y uso de cualquier producto. Köhler insistió no obstante que en el caso de la huella hídrica, “no sólo debemos fijarnos en el volumen de agua utilizada, sino en el lugar de donde procede, pues, por ejemplo, el estrés hídrico que tiene La India no es el mismo, por ejemplo, que el de Canadá”.

El director del GiGa, Pere Fullana, se mostró “muy satisfecho” por el desarrollo de la jornada, “que creo que ha servido para demostrar el consenso existente sobre el Análisis de Ciclo de Vida y la necesidad de que todos veamos lo que hay detrás del producto que tenemos delante”.