Antecedentes

La generación de residuos municipales ha crecido en Europa a lo largo de los últimos años, desde 458 kg por persona en 1995 hasta 518 kg por persona en 2005, siendo esta la tendencia general en todos los países europeos. Aproximadamente el 35% en peso de los residuos municipales es residuo de envase, y está aumentando cada año.
Actualmente, toda la población de Portugal y el 97% de la población en España, tienen acceso a la recogida selectiva de envases ligeros y papel y cartón. Sin embargo, en términos de cobertura territorial, solo el 73% de los municipios en España han implementado este sistema. Los municipios españoles están situados de modo muy dispersos el uno del otro, y una sola municipalidad puede incluir a distintos pueblos sin conexión física alguna entre ellos. De hecho, existen 8,111 municipalidades formadas por más de 56,400 pueblos, la mayoría de los cuales tiene menos de 50 habitantes. Como resultado, hay una creciente preocupación y un debate abierto sobre la conveniencia, desde el punto de vista económico, social y ambiental, de extender la recogida selectiva a estas áreas.

Desde un punto de vista ambiental, el uso de materias primas, el consumo energético y las emisiones durante la producción de los envases son cuantitativamente comparables con los niveles consumidos y emitidos durante el proceso de reciclaje de materiales de residuos de envase. Para obtener materias primas del reciclado de residuos, es necesario recoger, transportar, clasificar y finalmente procesar los residuos, lo cual también implica el consumo de agua, energía y materiales adicionales. Además, es necesario hacer un balance y comprobar si los beneficios ambientales de la recogida selectiva y el reciclaje son mayores que el consumo de recursos y la contaminación durante estos procesos.

El Análisis de Ciclo de Vida (ACV) es una herramienta muy conocida y objetiva para el análisis ambiental de productos y servicios. El ACV podría utilizarse para comparar diferentes opciones de tratamiento de residuos o para comparar diferentes estados del proceso (producción de contenedores, transporte, reciclado, vertedero…). Esta metodología permite determinar qué estados son los más perjudiciales para el medio ambiente y hacer un balance entre los beneficios de una actividad de reciclaje en comparación con las fases de recogida y transporte, por ejemplo.

Con el fin de alcanzar todos los beneficios potenciales del ACV para la gestión de residuos de envase, es esencial tener una herramienta software de ACV interactiva y fácil de utilizar, incluyendo distintas opciones de tratamiento de residuos y modelos que pueden ser adaptados a diferentes realidades.